Así es como la música puede cambiar tu cerebro

No hay duda de que aprender a tocar un instrumento musical es ideal para desarrollar el cerebro.

La ciencia ha demostrado que cuando los niños aprenden a tocar música, sus cerebros comienzan a escuchar y procesar sonidos que de otro modo no podrían escuchar. Esto les ayuda a desarrollar una “distinción neurofisiológica” entre ciertos sonidos que pueden ayudar en la alfabetización, lo que se puede traducir en mejores resultados académicos.

Muchos padres probablemente leen lo anterior y comienzan buscar mentalmente clases de música. Pero si a tu hijo no le gusta aprender un instrumento o no participa activamente en la clase no va obtener ningún beneficio.

Un nuevo estudio de la Universidad de Northwestern reveló que para poder cosechar los beneficios cognitivos de una clase de música, los niños no pueden sentarse y dejar que el sonido de la música los impregne. Deben participar activamente en la música y participar en la clase. “Incluso en un grupo de estudiantes altamente motivados, pequeñas variaciones en el compromiso musical-asistencia y participación en clase predijeron la fortaleza del procesamiento neuronal después del entrenamiento musical”, dijo Nina Kraus, directora del Laboratorio de Neurociencia Auditiva de Northwestern , en un correo electrónico a TIME. Quien es coautora del estudio con Jane Hornickel, Dana L. Strait, Jessica Slater y Elaine Thompson de la Universidad Northwestern.

Además, el estudio mostró que los estudiantes que tocaron instrumentos en clase tuvieron un mejor procesamiento neuronal que los niños que asistieron al grupo de apreciación musical. “Nos gusta decir que ‘hacer música es importante'”, dijo Kraus. “Porque solo a través de la generación activa y la manipulación del sonido, la música puede reconectar el cerebro”.

Kraus, cuya investigación apareció en Frontiers in Psychology, continuó: “Nuestros resultados respaldan la importancia de la experiencia activa y el compromiso significativo con el sonido para estimular cambios en el cerebro”. La participación activa y el compromiso significativo se traducen en niños altamente involucrados en su formación musical “Estos son los niños que tuvieron una buena asistencia y que pusieron mucha atención en clase”, dijo Kraus.

Para encontrar estos resultados, el equipo de Kraus fue directamente a la fuente, conectando cables de electrodos estratégicamente colocados en las cabezas de los estudiantes para capturar las respuestas del cerebro.

El equipo de Kraus en Northwestern se asoció con The Harmony Project, un programa de música comunitaria que atiende niños de bajos ingresos en Los Ángeles, luego de que el fundador de Harmony se acercara a Kraus para proporcionar evidencia científica detrás del éxito del programa con los estudiantes.

Según el sitio web de The Harmony Project , desde 2008, el 93 por ciento de los adultosl del Proyecto Harmony han ido a la universidad, a pesar de una tasa de abandono del 50 por ciento o más en sus vecindarios. Es un logro bastante impresionante y el equipo de Northwestern diseñó un estudio para explorar esos llamativos números. Esa investigación, publicada en septiembre en la revista Journal of Neuroscience , mostró evidencia directa de que el entrenamiento musical tiene un efecto biológico en los sistemas nerviosos que ayuda al desarrollo de los niños.

Como seguimiento, el equipo decidió probar si el nivel de participación en esa formación musical realmente era importante. Realmente sí. Los investigadores descubrieron que después de dos años, los niños que no solo asistían regularmente a clases de música, sino que también participaban activamente en la clase, mostraban mayores mejoras en la forma en que el cerebro procesa los puntajes del habla y la lectura que sus compañeros menos involucrados.

“Resulta que tocar un instrumento musical es importante”dijo Kraus , diferenciando los hallazgos, ahora desacreditados, de que simplemente escuchar ciertos tipos de música mejora la inteligencia, el conocido “efecto Mozart”.  “Me gusta dar la analogía de que no te vas a poner en forma físicamente solo viendo deportes”. Es importante interactuar con el sonido para cosechar los beneficios y ver los cambios en el sistema nervioso central.

En cuanto a cómo mantener a los niños interesados ​​en tocar instrumentos, eso depende de los padres. “Creo que los padres deben seguir sus intuiciones con respecto a mantener a sus hijos comprometidos”, dijo Kraus. “Encuentra un tipo de música que amen, buenos maestros, un instrumento que les guste. ¡Hacer música debería ser algo que los niños disfruten y quieran seguir haciendo durante muchos años! “

 Con eso en mente, no es demasiado tarde para cambiar el Minecraft , las peliculas de Frozen  o los juegos de Xbox y cambiarlos por clases de música para tus hijos.
Fuente: Time.com

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